diciendo: «Loca, ¿qué haces?

muere sin darlo a entender,

pues por tu desdicha sabes,

que no hay quien baste

contra la voluntad de un rey amante.»

Llegó un recado del rey

en que mandó que señale

una casa de sus deudos,

y que la tenga por cárcel.

Dijo Zelindaja: «Digan