Muza y Celima se volvieron cristianos, y los casó el rey, y les dio grandes haberes.
La reina Sultana fue a besar las manos a los reyes Católicos, los cuales la recibieron benigna y amorosamente, y dijo que quería ser cristiana; y así la bautizó el nuevo arzobispo, y la puso por nombre Doña Isabel de Granada. Casola el rey con un principal caballero, y le dio en dote dos lugares.
A todos los Alabeces y Gazules el rey les hizo grandes mercedes, especialmente a Malique Alabez, que se llamó D. Juan Alabez, y el mismo rey fue padrino suyo, y de Aldoradín, al cual llamó de su propio nombre Fernando Aldoradín.
El rey mandó que si quedaban Zegríes, que no viniesen a Granada, por la maldad que hicieron contra los Abencerrajes.
Los Gomeles se fueron a África, y el rey Chico con ellos, que no quiso estar en España aunque le habían dado a Purchena en que viviese; y en el África le mataron los moros de aquellas partes porque perdió a Granada.
Nuestro moro cronista nos advierte de una cosa, y es, que los caballeros llamados Mazas, que no era este su propio nombre, sino Abembices. De este nombre Abembiz hubo dos linajes en Granada, y no bien puestos los unos con los otros, porque cada uno decía ser de más claro linaje que el otro.
Sucedió que el bando de aquellos Abembices en tiempo del rey de Castilla D. Juan I tuvieron una batalla en la Vega de Granada con los cristianos, y de los cristianos se llamaba el capitán y alférez, que era su hermano, D. Pedro Maza.
Decían ser estos caballeros del reino de Aragón y de Valencia, y que esta sangrienta batalla fue muy reñida; de manera que los capitanes de ambas partes murieron, asimismo los alféreces, y los estandartes fueron trocados; que el de los moros llevaron los cristianos, y los moros se llevaron el de los cristianos; y fueron cautivos, así de una parte como de otra, y respecto de aquella cruel batalla por la memoria de ella, en Granada diciendo o nombrando los Abembices, respondían los Mazas o los otros. De manera que fueron llamados los Abembices Mazas, y se quedaron con aquel nombre.
El rey D. Fernando les dio a los caballeros Venegas muy grandes mercedes y privilegios, como que pudiesen traer armas; y asimismo a los Alabeces y Aldoradines.
La hermosa reina, que ser solía llamada Doña Isabel de Granada siendo casada, como ya hemos dicho, dio libertad a su criada Esperanza de Hita, y muchas y muy ricas joyas, y la envió a Mula, de donde era natural, al cabo de siete años de cautiverio.