El fuerte Gazul la abraza,

diciéndola con un riso:

«No pudo ser tan hermosa

la que el Troyano ha escogido;

Por la cual se perdió Troya,

y en fuego se había encendido,

como tú, señora mía,

vencedora de Cupido.»

«Si hermosa te parezco,

Gazul, cásate conmigo,