Nuraghe (Corte)
Entre los restos de toda especie acumulados en el suelo de los nuraghi se han encontrado una porción de objetos que dan idea de la vida de sus antiguos pobladores y testimonian su relativa civilización. En las capas inferiores sólo se encuentran armas y útiles de piedra, y cacharros hechos á mano; en cambio en las superiores, y por consiguiente más modernas, se hallan muchos objetos de bronce.
Los nuraghi, de Cerdeña (de uno de los cuales da idea el corte y vista adjuntos), son análogos por su forma, destino y época de construcción, á los Clapers d'es Gegants y Talayots que se encuentran en nuestras Baleares.
Nuraghe (Vista)
Cerca de los nuraghi se hallan á veces otros monumentos de construcción ciclópea, llamados «Tumbas de los Gigantes», y al darles este nombre no se han equivocado los naturales del país, más que á medias; aquellos montones de piedras, colocados en los extremos de un gran círculo de grandes rocas, son, en efecto, sepulturas; todas las estudiadas por el Sr. Spano, contenían cenizas humanas.—N. del T.
[4] Tesoros ocultos.
[5] En Cerdeña se hablan dos dialectos, el de Logodoro ó Logadmo en el N. de la isla y el de Cagliari en el S. La lengua más generalmente hablada es el sardo, parecidísimo al latino en las palabras, pues se encuentran más de quinientos términos absolutamente idénticos, lo cual ha hecho que algunos poetas, para demostrar su ingenio, escribieran versos que pertenecían á ambas lenguas. En la construcción son, sin embargo, bastante distintas. El idioma sardo, además, conserva palabras griegas, recuerdos de la antigua dominación; y contiene otras que no ha sido posible referir á ninguna lengua europea, que deben proceder de sus primitivos pobladores.
En la ciudad de Sassari y algunos puntos del litoral próximo, hablan un patois especial, parecido al genovés y corso.
En la ciudad de Alghero se conserva el catalán casi sin mezcla alguna, de tal manera que el Sr. Toda (Dominación Española en Cerdeña. Boletín de la Sociedad Geográfica de Madrid, tomo XXV) se pudo entender en catalán con los naturales. Los nombres de las calles y plazas son catalanes, lo mismo que las conversaciones de la gente del pueblo, y las canciones de los niños, y hasta en las sesiones del Consejo Municipal se habla en catalán, recuerdos de la dominación catalana que á mediados del siglo XIV invadió la isla.