Críticas Españolas

«Gracia Deledda es hoy día una de las grandes figuras de la novela italiana y bien merecida tiene su reputación, que ha traspasado las fronteras de su patria...».

«Buen asunto sería el de Nostalgia en manos de un hombre; pero en las de una mujer es doblemente interesante, porque la Deledda es una delicadísima artista y un alma grande, un cerebro bien organizado. ¡Qué hermosas aquellas páginas finales del libro, cuando, después de tender constantemente un último velo de discreción, de misterio, sobre la vida del marido, llegamos á la confesión suprema, hecha con los ojos y no con la palabra, porque sólo esto permite la lucha entre el orgullo y la verdad!... Final bellísimo y moral es éste, de un libro que no tiene nada de ñoño ni de inocente, pero sobre el cual se cierne, dominando la realista descripción de las costumbres, un alto y noble espíritu de honradez, que tiene tanto de femenino como de masculino, y parece, aunque de fijo no lo sea, adquirido en la experiencia de las luchas de la vida por una potente y bien pertrechada inteligencia conocedora de un mundo en el que ha vivido mucho».—R. D. Perés.


«Cuando da la nota ingenua y sentida; cuando hace hablar á los niños, su prosa es tierna, con calor maternal: parece que acaricia. Mas cuando expresa la vida de los labriegos, cuando los muestra en sus luchas, es dolorosa, casi cruel. Tiene pinceladas que torturan el ánimo, que se lastima de todos los humanos padeceres».—Ángel Guerra.


«Gracia Deledda tiene la dulzura, el poético colorido y la vehemencia meridional; ostenta la gracia bronceada y salobre de las gentes isleñas, la inagotable fluidez femenina, el sentido del matiz llevado hasta lo imperceptible y más tenue... En poquísimos escritores será dado encontrar una fusión tan completa del alma con el mundo exterior ni una interpretación de las cosas inanimadas tan elocuente y justa. Diríase que el espíritu de Gracia Deledda circula y se derrama por el paisaje, el cual existe, gracias á esa extensión subjetiva, de la misma manera que las cosas se hacen visibles á los sentidos, no en virtud de su propia existencia, sino porque hay sol y luz en el espacio».—Miguel S. Oliver.


«Lo predominante en esa obra (Nostalgia) es la sutil penetración y el arte maravilloso con que en un relato sin complicaciones está sostenido el interés de la acción y estudiado el conflicto de dos almas, que queriéndose entrañablemente no logran encontrarse. Leyendo esas páginas se piensa á cada paso en la alada, en la poética musa de Turgueneff».

«Es un libro edificante, un libro consolador. Vosotros, los que os creéis desgraciados por no encontrar en el matrimonio la poesía idílica de los preludios de todo cariño, debéis leerlo atentamente, pensando en vuestra propia vida y en vuestras propias culpas. Esas páginas conmovedoras que acaban dolorosamente con una resignación y una renuncia, os enseñarán á no pedir á la vida y al amor más de lo que el amor y la vida os pueden ofrecer buenamente. Os enseñarán que en todas las almas hay un límite infranqueable y un más allá que no se revela nunca. Os dirán, en fin, que el amor (y en el amor el respeto y el perdón mutuos) es el solo báculo capaz de conllevar con nosotros esas grandes tristezas de las almas eternamente solas».—Miguel Sarmiento.