Son los titulados Los celos.
Yace donde el sol se pone
Entre dos tajadas peñas.
Una entrada de un abismo,
Quiero decir, una cueva, etc.
Se compone este romance de quince cuartetas asonantadas, como la primera, que insertamos. Se cree ser de Cervantes, por la referencia del mismo, en el capítulo IV del Viaje del Parnaso, donde dice:
Yo he compuesto romances infinitos
Y el de Los celos es aquél que estimo.
Entre otros...
Los otros dos romances, rimados de igual modo que el anterior, son los nominados Elicio y Galatea.
El curioso puede verlos insertos en el Romancero general, publicado por don Agustín Durán.
El año 1605, fecha memorable en los anales cervantinos, salía de las prensas de Juan de la Cuesta la primera parte del Quijote, y el público madrileño, anticipándose al juicio de la posteridad, arrebataba en pocas semanas todos los ejemplares de la copiosa edición de manos del librero del rey, Francisco de Robles, primer editor del famoso libro.
Dos impresores portugueses, Jorge Rodríguez y Pedro Crasbeech, movidos por el acicate del lucro, se apresuraron á reimprimir en Lisboa sendas ediciones de la primera parte.
Aún no habían transcurrido tres meses, y ya circulaba la segunda impresión de Cuesta, hecha en vista de la primera y de la que sólo se diferencia por algunos descuidos en la portada y ligeras erratas en el texto.
Estas variantes, que sirven para distinguir las dos impresiones de Madrid, de 1605, fué el primero en advertirlas el docto bibliógrafo valenciano don Vicente Salvá en su Catalogue of Spanish and Portuguese books, publicado en Londres el año 1829, notando además que la segunda impresión lleva el privilegio para Portugal, de que carece la primera.