El edificio ocupa 170 piés de frente entre las calles del Mercado y la de Steveson.
Los negocios que comprende la librería son por mayor y por menor. Leyes, educacion, billetes de banco, impresiones, música, litografía, etc.
Hay más de doscientas personas empleadas en las diversas oficinas.
El subterráneo ó bassement, contiene local para las manipulaciones estereotípicas, y un gran pozo artesiano relacionado con todos los pisos para caso de incendio.
El salon del primer piso, que está al ras de la calle y al que se entra por arcos con cristales de cerca de siete varas de largo, y tan trasparentes que chocaria uno con ellos si no viera á su través papeles suspendidos de sus marcos, tiene 170 piés de largo (56⅔ varas), por 35 piés de ancho (11⅔ varas).
Están las paredes completamente tapizadas de libros, y en el centro forman calle dilatadísimos mostradores con libros y curiosidades para escritorio. Este piso es el destinado á la comunicacion con el público, y al comercio por mayor y al menudeo.
El segundo piso se ha reservado á la fabricacion de libros en blanco, siendo extraordinario el número de máquinas, rayadores, etc., y forjándose por cientos esos libros de baratura extrema y de inmenso consumo. En ese mismo departamento existen las oficinas relativas á la impresion de música.
Ocupan el tercer piso la imprenta y la litografía, y en esto hay tales adelantamientos y se ha llegado á tal perfeccion, que me aseguraron los conocedores, que despues de haber recorrido aquellas oficinas, no me sorprenderian, en cuanto á los prodigios de la mecánica, las grandes oficinas del Herald de New-York, ni la misma casa de Appleton, que disfruta de nombradía universal.
Todo lo relativo á encuadernacion existe en el cuarto piso, que es un salon lleno de preciosas ladies ocupadas en sus labores, y en cuyo local reinan el aseo, el silencio y la decencia.
El quinto piso es en el que nos recibió el Sr. Bancroft y donde tuvimos nuestra agradable entrevista con nuestra patria.