Hubo hurras, bravos, y contento como en un dia de fiesta nacional: la gente bebia y brindaba en las calles; la multitud rodeaba al Banco como se rodea con entusiasmo un monumento de gloria.

Lo singular en todo esto es que los ingenieros, los mineros, en una palabra, todos los hombres de trabajo de las minas, permanecen como indiferentes á cuanto ocurre al rededor de ellos y sobre sus cabezas, dedicándose con perseverancia extrema á sus ocupaciones.

La dinámica, la química, las ciencias todas, hacen progresos para la más fructuosa extraccion de los metales, y cuando todo parece agotado, se envía la tierra metalífera á Swance, en el país de Gales, y á Friburgo, en donde los más económicos procedimientos sacan partido de los desechos de las minas.

El año pasado y parte del presente han producido las minas todas de la Nevada, entre plata y oro, cien millones de pesos. La Australia, la Siberia y las Américas reunidas, no llegan á esa suma.”

Aunque dilatada y no muy amena la relacion de M. Keen, la escuchamos todos con vivo interes, esencialmente en lo relativo á los Stokes, que tanto influjo tienen en la sociedad de California.

Quedaron charlando y fumando mis nuevos amigos en compañía de Francisco, y yo me dirigí á mi cuarto, donde me esperaban mis viejos compañeros.


—Comes con nosotros, me dijo Pablo; estarán en nuestra compañía el bravo capitan Heigs y D. Lino Patiño, aquel viejecito español que tanto blasfema contra los yankees.

A la una de la tarde estábamos en el gran Restaurant de la calle de Sutter, en el salon inmenso que da á la calle, desde donde se ve el mostrador de los marmitones, y donde la servidumbre tiene todos los matices y está en posesion de todos los idiomas del globo.