—Pero bien, esta sociedad en que se depositan esos elementos disolventes, no solo vive y florece, sino que asombra por sus adelantos.

—Esa prosperidad cabalmente se debe á ciertos principios fundamentales inviolables, y que están en la conciencia de la nacion, que forman parte de su mismo sér.

La soberanía local, que impide que la tiranía se propague y consolide, el respeto al hombre, como tal, la propiedad inviolable, la inmigracion de gente trabajadora y honrada, que se incorpora y robustece las virtudes sólidas de los primitivos fundadores de la República y de los sacerdotes de las varias religiones, sobre todo el respeto á la ley, restablecen el equilibrio social.

Y son tan poderosos y enérgicos estos elementos, y han creado tan desembarazada corriente, que esos vicios y esa corrupcion no impiden la marcha social, son como la espuma y las basuras que caen en un inmenso rio, que enturbian é inficionan á trechos sus aguas, pero ni detienen su corriente, ni impiden que fecunde las tierras.

—Hasta ahora, Fidel, ha visto vd. el anverso de la medalla; falta que examine vd. el reverso.

—Todavía no ha fijado vd. bastante la atencion en lo que llamamos el peso omnipotente. La sed de dinero que impulsa y atormenta al yankee y que hace que todo lo posponga á la riqueza, es cierto que es el resorte de esta actividad asombrosa, de esas empresas inverosímiles, de esa superabundancia de fuerzas que levantan montañas y suprimen obstáculos. Pero eso mismo da, aun á sus cuestiones de honor, un colorido altamente repugnante para nosotros.

En general, y con pocas excepciones, todo lo que se puede vender se vende; lo mismo el sufragio que la curul; lo mismo la vara de la justicia que la vigilancia aduanal.

En dinero contante se puede apreciar y se aprecia, la honra de la vírgen, una injuria, una bofetada.

En la balanza del amor, ponga vd. seducciones y adulterios, con tal que mantengan el equilibrio en el platillo opuesto, los billetes de banco.

En todos los Estados-Unidos no se pregunta: ¿quién es ese hombre? sino ¿cuánto vale ese hombre? y ese solo rasgo caracteriza la sociedad. Por supuesto que en todo hay excepciones.