Fuera de su monomanía, habla con acierto y es rara su instruccion en materias históricas y científicas.

Anda en las calles de una á otra parte, entrando en talleres y tiendas, almacenes y gabinetes de lectura.

Viste leviton azul, pantalon blanco, lleva las botas siempre lustrosas y en buen órden, y solo se sospecha su trastorno mental por las plumas de gallo que pone en su sombrero.

Jamás arma pendencia ni importuna á nadie. Todas las puertas de San Francisco están abiertas para el emperador, sin que nadie le moleste.

Recoge abundantes limosnas, y cuando por casualidad su erario está exíguo, decreta una contribucion entre sus súbditos, lo que le da siempre excelentes resultados. Se citan muchas agudezas de Northon, y aun los periódicos suelen publicar originales algunas de sus singulares producciones.

—No todos los personajes populares de la ciudad tienen el tipo del loco Northon; otros, como Thomas Star King, James Lic y Jack, son característicos de esta sociedad.

El primero de estos personajes es el tipo del sacerdote evangélico. Su vida es un modelo de honor. Su actividad para el bien forma sus títulos al aprecio universal y conserva California verde su memoria, como él deseaba, porque aún fructifica la semilla de sus inmensos beneficios.

La vida de Star tiene poca semejanza con la de nuestros padres católicos, segun nosotros los ensalzamos, dijo despues de una pausa el español que tenia la palabra.

No aparece interiorizándose é influyendo en la vida íntima de las familias, por medio del confesonario: no se jacta de haber conducido al claustro jóvenes inexpertas que despiertan en la desesperacion, encadenadas con el voto de esposas del Señor; no reviste con formas piadosas, cotidianas especulaciones que solo aprovechan á los mercaderes del templo; no desliza consejos ó preceptos en la hora suprema de la muerte, que se vuelven en el testamento cosechas de los vivos. Oigan vdes. esa vida:

Nació en 1824, perdió á sus padres á los once años: ganó desde luego su vida como escribiente y como profesor de primeras letras, sin abandonar el estudio, en que hizo rápidos progresos.