Yo conozco lacayos mucho más ameritados é instruidos que muchos próceres de alfanje al cinto, que no tienen más méritos que extorsionar á los pueblos y oprimir á los infelices.

No obstante lo expuesto, el americano es poco afecto al servicio doméstico; aquí los chinos desempeñan esas tareas; excelentes cocineros, buenos y dedicados jardineros, peones del campo y trabajadores asíduos, se concitan el odio de los yankees, cabalmente por la competencia terrible de sus menores salarios; pero esto mismo los hace acreedores á mil consideraciones.

Los chinos han sido los grandes obreros de los caminos de fierro; su sobriedad y su decision para el trabajo, los hace apreciables. En los negocios, los comerciantes han hecho muy considerables fortunas.

Hay más de cien mil chinos en todo California, la mayor parte de ellos, hombres. Las mujeres, que llegan en corto número, se dedican á la prostitucion, y se acusa á muchos de los hombres de vicios infames.

Pero el chino, con generalidad hablando, es perseverante, económico, sufrido y de gran flexibilidad para toda clase de ocupaciones.

Reservado y astuto, siempre que puede engaña á las personas con quienes trata, y espía el medio de descargar sobre otro su responsabilidad.

Gran parte de los chinos que llegan á San Francisco dependen de las compañías formadas expresamente con el objeto de proteger la emigracion. Dícese que estas compañías tienen ostensiblemente objetos caritativos y de beneficencia, y que realmente hacen poderosas especulaciones.

Las compañías se denominan y tienen de fondo:

Wing Yung$75,000
Hop-Wo10,200
Sam Yup10,100
Yan Wo4,300
Kong Chow15,000

Cada compañía tiene un presidente elegido por los comerciantes y los ricos únicamente.