Como es de suponerse entre yankees, y tratándose de cuestiones de dinero, no son raras las disputas en el Colegio de Corredores. Cuando esas disputas se enardecen, el presidente manda á uno de sus secretarios que haga una informacion sumarísima y verbal; se improvisa una especie de jurado y se multa al culpable. Este queda renegando y dice pestes; pero entónces son las palmadas, las risas, los desahogos del buen humor, que hacen que por fin el mismo multado siga la gresca.
Si el alboroto tiene visos de seriedad, entónces, á un solo golpe del formidable martillo, se restablece la calma y siguen en órden los negocios: para que se forme idea de las operaciones de comercio, aquí traigo la lista de las que se verificaron ayer.
Sacó, en efecto, mi amigo una tirita de papel impreso de su bolsillo, y me dijo: “Vea vd.: sesion de la mañana. Se jugaron Stokes de 57 minas: ya vd. ve los nombres: Alfa, Belcher, Chollar, Crown, Juha, Bryant, Nevada, Imperial, etc.... estos guarismos indican el número de acciones: así al vuelo, serán sobre quince mil acciones.... en esta columna están los precios de Alfa: de 90 á 98 pesos, 300 acciones: 1,410 acciones Caledonia, de 35 á 40.... ¿calcula vd.?....”
Hizo mi amigo varios números en su cartera, y resultaron más de 600,000 pesos de transacciones en las dos horas de la mañana. Ha habido épocas de dos y tres millones al dia.
—Aquí tiene vd. el movimiento de la tarde: son más de 100,000 pesos.
En 1874 el valor de las operaciones de minas fué de 260.471,915 pesos: ya vd. verá que aunque estos son números, tienen su poesía, al tratarse de la prosperidad de un pueblo, doscientos sesenta millones.
—Fíjese vd. además, me dijo otro amigo, en que esta es la simple base de los negocios: con esa suma se enlazan otras y otras combinaciones, y lo que aparece doscientos en el movimiento y circulacion, afecta muchos valiosos negocios en nacimiento y refaccion perpétua.
Además, en ese movimiento se cria el juego de los Stokes, que es peligrosísimo; exige prevision y destreza, y al que, por lo mismo, son afectísimos los americanos.
Por ejemplo: ¿conviene aparecer que se deprecian las acciones de una mina para comprar á bajo precio? se hacen ligas sumamente reservadas, aparecen las acciones ofrecidas por unos corredores, compradas por otros; de los tenedores inocentes de la intriga se apodera el terror, ofrecen sus acciones y tienen los depreciados ganancias locas: en esto se ha dado caso, no en San Francisco, ni en negocio de minas, que un comerciante se finja quebrado para comprar por trasmano sus mismos créditos con gran descuento, y reaparecer despues doblando su fortuna. Tal rasgo ha parecido de suma habilidad, sin lastimar la reputacion del prestidigitador.
Por el contrario, se hacen subir artificialmente los valores, parecen comprar acciones los confabulados, y este es un anzuelo para que otros compren y se estrellen, así como en un juego de azar se ven aparecer y desaparecer fortunas; y esos tahures de nuevo género, ni se envanecen con la opulencia, ni se abaten con la adversidad.