El amor sagaz aprovecha todas estas coyunturas para las entrevistas, para los obsequios, para las citas; y como la simple aglomeracion de gente ya es un festin, cualquiera incidente da movimiento al tráfico y los especuladores aprovechan las ocasiones.

La matiné es, como si dijéramos, una fiesta dominguera, y se codicia y solicita en casi todas las ciudades americanas.

Señores.... para servir á vdes., esas matinés están lindísimas, y yo de puro sabio me estoy sintiendo con sueño. Hasta la vista.

XXVIII

El Templo chino.—Confucio.—Fábrica de vinos.—El Bwilden Hotel.

SEÑOR Don Francisco, dije á Gomez del Palacio, aquí me tienes con mi librillo y con mi lápiz en regla, para ir á obsequiar tus consejos; me siento chino hasta la médula de los huesos, y si á mano viniese, para cobrar mi naturalizacion en el celeste imperio, me hallo en disposicion de almorzarme una rata con el mayor desplante.

—Vé, hombre, vé y no dejes de buscar la compañía del policía aquel, tan conocedor y tan atento con nosotros.

—Voy en su busca, clamé, cerrando la puerta con tiento, porque le enojan mucho los puertazos, y dejándolo, como pasaba las horas enteras, sin despegar los ojos de su libro.