1ª.—Del soberano y el súbdito.
2ª.—Del padre y del hijo.
3ª.—Del marido y la mujer.
Proclama como capitales, cinco virtudes:—Caridad universal,—Justicia,—Conformidad en el infortunio,—Rectitud,—y Sinceridad en pensamiento, palabra y obra.
Dicen que se ocupó mucho de la conmemoracion de los muertos, y que sus preceptos se siguen hasta el dia.
Confucio desempeñó con integridad é inteligencia notables, cargos públicos; fué legislador sapientísimo y se le recuerda como introductor de utilísimas reformas. Murió á la edad de 70 años, 479 años ántes de J. C.... vd. me perdone, esto lo puede vd. ver en cualquier catecismo de biografía.
—Prosiga vd., dije á mi guía; en eso tengo mucho interes y estoy avergonzado de mi ignorancia.... ya se ve, el vulgo es muy estúpido; yo tengo un amigo muy querido á quien han valido en mi patria sátiras y ridículo, su indisputable instruccion en estas materias: el Sr. Caravantes, á quien guardo un lugar muy privilegiado en mi estimacion.
—La doctrina de Confucio es muy digna de estudiarse, y los que ensalzan la escuela positivista, deberian no atribuir á Comte y á otros, méritos que no les pertenecen.
¡Qué sencillez de principios! ¡qué esplendor de la moral universal, conservadora de las sociedades!
Lao-Tsze, fundador de la escuela Taonista, de la razon mística, floreció 604 años ántes de J. C.: fué contemporáneo de Confucio, con quien no se avino en las pocas conferencias que sostuvieron.
Con la doctrina Taonista especularon multitud de farsantes alquimistas y adivinadores: atribuyéronle longevidad fabulosa, y al fin fingieron sus adeptos una ascension al cielo, montado el apóstol en un búfalo.
—Soberbio! dije yo: ese viaje en búfalo me agrada. ¿Y no dice más el repertorio religioso de vd.?