Oigan vdes.:
| 1.— | Bigamia. |
| 2.— | Adulterio de la mujer. |
| 3.— | Desercion voluntaria. |
| 4.— | Ausencia por cinco años. |
| 5.— | Estado de locura ó imbecilidad. |
| 6.— | Relaciones del marido con mujer de color. |
| 7.— | Vagamundería del marido. |
| 8.— | Sevicia ó violencia. |
| 9.— | Injurias graves. |
| 10.— | Embriaguez. |
| 11.— | Prision por determinados delitos. |
| 12.— | Incapacidad conyugal. |
| 13.— | No proveer el marido á la subsistencia de la mujer. |
| 14.— | Que la mujer rehuse seguir al marido. |
| 15.— | Desórdenes de la conducta de uno de los esposos. |
| 16.— | Adhesion de uno de ellos á la secta de los Shakers, ó sea alejamiento de la mujer.... |
—Pues lo que son las cosas, dijo un mexicano; creo que no son tan descabellados como pintan, los motivos que considera la ley; aunque en nuestra legislacion me parece que hay más moralidad y filosofía. ¿Qué razon hay para que se abandone al marido porque de resultas de una enfermedad se enloqueció?
—Aquí, decia Ramon, se debe ver la situacion de la mujer, no en las atenciones del wagon ni en los rendimientos de la calle.
—La situacion de la americana, con todo y esa libertad, es infeliz, decia una Sra. Doña Sofía, española muy afecta á las mexicanas: como vdes. solo tratan con americanas jóvenes, hablan de otro modo.
Esa mujer aventurera y errante, ese mueble que ha pasado de mano en mano, sin asiento, sin hijos, con una vejez en que deja sus heces, todo lo que más repugna á la naturaleza, con razon suele tener por desenlace la embriaguez y el suicidio.
—Bien! Bien, Doña Sofía! dijimos á una voz los mexicanos.
Entónces una americana que ha vivido mucho tiempo en México, herida sin duda por la pintura de Doña Sofía, nos dijo:
—Todos los pueblos tienen sus manchas. ¿Les parece á vdes. bien que la mujer de su país, se crea oprimida siempre y sacrificada porque un hombre identificó con ella su suerte y la hizo madre de sus hijos? La mujer es la que pierde casándose, dicen en general las mexicanas: el marido es un mingo, ó un papanatas, ó se le acusa de tirano y opresor: ¿cuándo se vanagloría una mexicana de trabajar á la par del esposo para hacer la felicidad del hijo? ¿Y qué me dicen vdes. de esos indisolubles matrimonios, siempre en riña, en que forman partidos los hijos, en que es un infierno el hogar, y en que por lo indisoluble, contraen los consortes vínculos bastardos que manchan y envilecen generaciones enteras?