Varias veces en cortísimo tiempo se tuvieron que reponer los rieles, porque las gentes arrancaban fragmentos, para guardarlos como reliquias de aquel gran suceso y de aquel gran dia....”
Cesó de hablar Lorenzo: M. Gland aplaudió, certificando su exacta relacion.
Habiamos pasado entre tanto los campos solitarios cubiertos de nieve de Blue Crecks.
El tiempo era muy inclemente y se hacia sentir el frio, no obstante que los tubos funcionaban á nuestros piés.
Soplaba el huracan, se desataba una tempestad de nieve espantosa.... los gemidos del viento y los aullidos de la máquina se perdian en aquellas soledades, en que no quedaba un solo resquicio, un fragmento el más ligero de vida.
En el interior del wagon parecia hacerse el duelo de la naturaleza, por una reunion de cadáveres.
De repente me pareció escuchar algo como un canto, como los acentos de una música que más bien eran ayes doloridos.
Asoméme á una ventanilla, en un alto que hizo el wagon, y al borde de aquel camino lúgubre, en aquella soledad sin arrimo alguno, ví de pié.... un ciego con su barba blanca, apoyado en un báculo, y una niña, bella como un ángel, medio desnuda, á su lado, reclamando con sus cantos el ciego, la piedad de los pasajeros.
El horizonte sombrío, la nieve, la soledad terrible: estos eran los componentes del cuadro más conmovedor y patético que yo haya visto en mi vida.
Varios pasajeros arrojaron monedas al ciego; éste, por medio de la niña, hizo circular sentidísimos versos impresos, de que siento no haber guardado copia.....