Está comprobado que los pieles rojas no hostilizaron á los extranjeros y que los dejaron internarse rio abajo hasta la reunion con el Arkansas, y volver de allí á remontar el rio para ocupar su punto de partida á publicar ante el mundo la admirable descripcion del rio más grande é imponente conocido hasta entónces, ya por el caudal de sus aguas, la extension de su curso, su magnificencia, la majestad de sus tributarios y la riqueza de sus márgenes.
En 1688, Lasalle navegó por el Mississippí hasta la desembocadura, sin hallar obstáculo alguno ni resistencia de parte de los indios, y desde entónces hasta hoy, los aborígenas del Missouri han mostrado gran confianza en toda clase de extranjeros.
Por la causa enunciada, esta region ha sido siempre de paz, donde no se han sentado jamás las discordias y las guerras, que en otras comarcas de los Estados-Unidos han sembrado por todas partes la ruina y la desolacion.
El Missouri ha sido siempre una tierra de asilo. En 1755 fundaron á Santa Genoveva los franceses, atraidos allí por las minas de plomo encontradas en sus inmediaciones. Este fué el primer establecimiento fundado por europeos en el Estado. No hay memoria de que los fundadores compraran tierra alguna á los habitantes primitivos, ni que éstos los viesen como enemigos; aunque es cosa sabida que los indios del Illinois eran reconocidos como los dueños de aquellas tierras por los pieles rojas. Pero en aquellos dias, ni se conocia el nombre de indios, ni se les habian dado leyes algunas para protegerlos, de manera que se les invadian sus tierras impunemente y se les despojaba de ellas para todos los que las codiciaban.
La paz de Paris fijó, en 1763, el Mississippí como límite de las posesiones de Francia é Inglaterra. Esto cambió el tráfico y relaciones de los indios con los franceses, continuando aquellos su comercio en las poblaciones de Cahokia y Kaskaskia, hasta que Pedro Laclede trasladó sus almacenes del fuerte Chartres hasta el sitio donde hoy está la ciudad de San Luis.
El 15 de Febrero de 1764, un lugar-teniente, el coronel Chouteau, comenzó á trabajar en el lago, cerca del rio, al Sur de donde hoy está la casa del cambio, y ha sido el único mercado en forma que tuvo la ciudad durante sesenta años.
Laclede construyó edificios pasajeros para abrigar á sus trabajadores y herramientas, con las abundantes maderas que habia en las márgenes del rio y de que estaba cubierta aquella orilla, bastando para esas construcciones y para el fuego de los vivaques de los nuevos pobladores, durante la rigurosa estacion del invierno. En Marzo volvió allí Pedro Laclede, llevando consigo el plan del nuevo pueblo, que debió llamarse San Luis, en honor de Luis XV, rey de Francia.
Lisquet manifestó en la fundacion de la ciudad un gran respeto por la religion y las cosas sagradas. Al lado de la calle del Mercado destinó un lote de más de cien yardas por lado cuadrado, para una iglesia católica y un cementerio que sirviera para su objeto, durante el cual fueron sepultados allí cuantos acompañaron á Pedro Laclede Lisquet.
Todos estos restos se conservan en la Catedral y en la Casa del Obispo, que ocupa la mayor parte de la calle del Nogal.