—El gobierno nombra cuatro empleados de categoría, de los que uno de ellos es el director; estos cuatro forman Consejo para decidir de los asuntos árduos y cada uno preside un departamento, siendo libre en su esfera de accion.—Ande vd. más vivo.—Esas galerías espaciosas que vd. está viendo, son pertenecientes á la fundicion.—Inclínese vd.—¿Ve vd. ese chorro líquido que flamea? Es el oro. Esas son oficinas de refinacion.—Ande vd. aprisa que están nuestros amigos frente á la maquinaria.—Yo me limpiaba el sudor, y seguia.—Esas máquinas, decia yo, merecian ponerse bajo un capelo: ¡qué limpieza! ¡qué finura de piezas!—Esa máquina grande tiene una fuerza de ciento veinte caballos.—Allí se verifica el apartado.

—Advierta vd., me decia sin detenerse mi guía, que estos salones tienen doble piso: uno terso, compacto, de fierro, como una sola lámina; otro de fierro dividido en fracciones y compuesto de agujeros como de celosía, que se quitan para barrer, y con las que no se pierde ni la más leve partícula de metal, recogiéndose fácilmente y con seguridad las monedas que caen al suelo, sin que los vigilantes lo perciban. Más adelante se hacen los rieles.—Dése vd. prisa: Sr. Iglesias va muy léjos.

—Estamos donde se opera la acuñacion, y no me fijo en detalles porque todas estas operaciones se hacen en México con mejor órden y más perfeccion que aquí.

—Un poquito más ligero.—Caballero, me estoy ahogando: ese director es un torbellino.

Sin oirme, me siguió diciendo Sr. Godoicito:

—Esta casa acuña cincuenta millones de pesos anualmente.

En todos los Estados-Unidos solo hay tres Casas de Moneda, que dan perfectamente abasto: ésta, la de Filadelfia y la de Nevada, que es la verdaderamente opulenta.

—Le dan á vd., me hizo advertir Sr. Godoy.—Tiene vd. en la mano el famoso Trade dollar (peso de tráfico).—Yo no estoy cierto, añadió mi guía, pero diré á vd. su orígen. En el tráfico con China, compitiendo con los pesos mexicanos, perdian los Estados-Unidos el 8%. El cambio que hicieron en México de tipo, abatió su precio en el Japon y China: entónces se inventó aquí el peso de tráfico con su águila á la mexicana, para el comercio chino.... Vd. lo está viendo: este peso, así como está, pesa ahora más que el mexicano. Con este peso se hace un tráfico con China calculado en treinta millones.

En solo el mes pasado (Enero de 77) se enviaron á China ocho millones!!

—¡Hermoso salon! dije á mi compañero, sin alcanzar resuello, y lo que es más, lindísimas muchachas.