—Ni yo.
—¿Y cómo se llamaba la niña más chiquita?
—Se llamaba Lucero del Alba.
—Bonito nombre....
Miéntras todos habian escuchado y Pancho y Lola decian sus regalos, yo me devanaba los sesos para entrar en la palestra y pensar en mi regalo tambien.
—Bueno; ¿qué llevaba Lucero del Alba? exclamó mi Nana.
Yo no me pude contener, me puse en pié, y con la voz trémula dije:
—Llevaba una cajita que se alargaba y se encogia mucho, mucho.
—¿Y qué tenia dentro?