El dependiente tenia entre sus manos una especie de bastidor con alambres horizontales, y en ellos, ensartadas unas cuentas de palo. Eso se llama abaco.
Empujaba las esferitas aquel chino, como una rezandera ejercitada las cuentas de su rosario.
—Así hacen sus cálculos estos hombres, nos dijo nuestro guía, y resuelven las más complicadas operaciones de la aritmética.
Aventuramos pruebas haciendo preguntas al dependiente, y quedamos sorprendidos de la celeridad y exactitud de los contadores.
A mano derecha del dependiente estaba un pincel y en un trastecito pequeño la tinta de China con que escriben, poniendo unas abajo de otras, letras y palabras en líneas perpendiculares, como todos conocemos.
Al despedirnos, el obsequioso sirviente nos dió las tarjetas del establecimiento, en inglés, pero con su traduccion en chino, para mayor claridad.
El 13 de Febrero es el dia de año nuevo entre los chinos.
Se saluda el dia con salvas, que se hacen quemando manojos de cohetes forrados en badana, que ya conocemos, y que producen el ruido de una matraca, ó como en nuestros fuegos artificiales cuando se quema la parte superior del castillo (bouquet).
Pasean los chinos las calles sacando á luz sus más ricos vestidos: los de los personajes y mandarines valiosísimos.
El Barrio Chino está extraordinariamente animado ese dia; atraviesan sirvientes con largos bambous, de cuyas extremidades cuelgan canastas con viandas y verduras.