Era una tarima de la altura de una silla; pero tan cubierta de flores, que propiamente podria llamarse un delicioso lecho de flores, porque tales eran su largo y su anchura. En medio del lecho estaba un cadáver.... Era el cadáver de una niña que contaria á lo más once años; pero de tan deslumbradora belleza, que en el rastro luminoso de las extinguidas gracias, como que flotaba indecisa la augusta severidad de la muerte.
Su cabeza se veia levantada y brillaba en el centro de una aureola de oro; vestia túnica blanca y se tendia á su espalda un manto de seda azul sembrado de estrellas.... como tenemos la costumbre de ver á la Reina de los Angeles en su ideal personificado de la pureza y la inocencia.
Bajo las tendidas pestañas de aquella niña, parecia abrigarse la luz de la vida; la sonrisa no se habia atrevido á abandonar aquellos labios; sus manos, descansando sobre su pecho, oprimian un ramo de azucenas, como representando sin pretensiones y como espontánea, la glorificacion de la inocencia.
La pompa, la majestad de aquel espectáculo era el silencio: él habia convertido en templo sagrado aquel lugar de vicio y de horrores....
Las mujeres que acompañaban aquel cadáver, tenian una expresion singular; la mujer y la madre se sobreponian, por una incomprensible inconsecuencia del destino, á la arpía y á la ramera....
¡Pobre niña! decia yo conmovido en el fondo de mi alma: ¿qué contrasentido, qué aberracion del destino te presenta este sitio como embelleciendo á la muerte? ¿Por qué capricho de la fatalidad apareces aquí donde "no hay esperanza" para la virtud, como intentona angélica de victoriosa purificacion?
¿Al atravesar esta atmósfera tu sér purísimo te asfixió la corrupcion del vicio y venció el ángel á la que llevaba sobre su frente la candidatura terrible de la disolucion?
¿Es para tí la muerte una redencion? ¿es el remanso puro en que caen las aguas de tus dias que debieron enturbiarse en el fango?
¿Abres aquí un paréntesis de santificacion, de inocencia, como un recuerdo de amor divino, como una promesa de misericordia que se filtra en esas cavernas de almas cerradas para siempre á la luz del cielo?
¿Quisiste dormirte al arrullo de los santos recuerdos de esas almas ensordecidas á todo sentimiento de ternura?