Chaparro, rubicundo, chato, de ojos muy grandes y retozones, la blanca corbata desanudada, el chaleco abierto de par en par, un tropel de cabellos invadiendo su angosta frente.... su pañuelo blanco metido á medias en la pretina del pantalon.... Ese era el hombre de la agua del Eufrates.
Dispuesto el aparato, pidió á uno de los circunstantes un sombrero, que se habria repudiado en cualquier figon como trapo de cocina; mostraba el sombrero, con el blanco perdido entre la suciedad, vetas y bordes de inmundicia....
—Aquí tienen vdes. el sombrero consagrado con el sudor del obrero......
—Hurra! hip! hurra! bramaba la multitud.
—¿Quitarás á tu familia su pan para un nuevo sombrero?
—Not at oll (de ninguna manera).
—¿Qué hacer?
—La misma agua que quita todos los pecados del mundo (¿?) va á quitar estas manchas. Llora el aseo sus lágrimas sobre la impureza....
Y cayeron unas gotas en la ala del sombrero; despues se vertió agua natural, despues más lágrimas.... la esponja que se pasaba por el sombrero lloraba á los apretones del yankee.... raudales de fango.... una aurora de limpieza apuntó en el sombrero.... despues aquel sombrero estaba como acabado de sacar de la sombrerería.... aquello produjo el frenesí.... Alcalde y yo compramos una docena de pomos del Eufrates con sus respectivas esponjas....
Al siguiente dia, y sin que nadie lo advirtiese, hicimos colecta con todos los sombreros de los negros de la casa, y procedimos Alcalde y yo á poner en planta nuestra sublime adquisicion.... Aquello fué espantoso: unos sombreros se fruncieron como hongos y jamás volvieron á su forma; otros, como que se quemaron, despidiendo un hedor intolerable, y otros, quedaron con unas vetas representando todos los colores del íris.... Estábamos espantados de los efectos del agua del Eufrates.... y algo nos costó aquietar á los negros.... que decian riendo á carcajadas: very well fine wotter (muy buena, el agua fina....)