"Muchas y muy interesantes jóvenes acudieron al llamamiento, que á vd., me dijo, le parecerá singular; pero el corresponsal de Orleans, jóven cubano encargado de una opulenta casa de comercio, fué tan expresivo, hablaba en tales términos de las virtudes y de las gracias de la Srita. Chertois, que el viejo se enamoró perdidamente, dando instrucciones al corresponsal para que arreglase todo lo concerniente á la boda, sin demorar su felicidad.

"El jóven Martinez aprovechó el tiempo é hizo tan bien y con tanto entusiasmo el papel de M. Courtier, que se habria dicho que él era el amante, y amante tiernamente correspondido; pero la fidelidad se llevó al extremo; y si hubo sospecha de ardiente simpatía, la cubrió el disimulo de todo punto.

"Arreglóse la boda, se alquiló casa, se amuebló provisionalmente, se corrieron todos los trámites y se esperó al novio para la verificacion de los esponsales.

"El novio llegó ¡y cosa rara! no obstante sus años, se hizo querer de la jóven y ésta realizó los ensueños del afortunado viejo ...

"Citóse la ceremonia conyugal para pocos dias despues de la llegada del anciano: acudió muy reducido número de personas.

"El notario, los testigos, algunos amigos, Martinez entre ellos, estaban en la sala y se impacientaban porque los novios no acababan de darse á luz....

"En el interior de la casa se representaba, entre tanto, un curioso drama.

"Al salir la niña de su alcoba, preguntando por su esposo, dejó entreabierta la puerta, y el impaciente consorte pudo descubrir entre dos bujías, bella, encantadora, evocando sus más tiernos recuerdos, el retrato de la mamá de la Srita. Chertois, que no era otro que el de Mad. Malville....

"Un recuerdo terrible, un pensamiento súbito embargó al Sr. Navarrete.... quien dijo que tenia que hablar dos palabras á su mujer....

"Apartóse de todo el mundo aquella pareja.... Navarrete, ó sea Courtier, entró en hondas explicaciones, y ella, ingénua, modesta, purísima, expuso su vida, mostró sus sacrificios y fué tan santa y buena con los autores de sus dias, que el viejo lloraba á lágrima viva, abrazando conmovido á la hija de su corazon.