Toda arrugas y frunzones,

Que me alborota los nervios,

Que me asquea con sus toses,

Y que reclama imperiosa

De furias el uniforme....

Ténme piedad, Carrascosa,

Y á recibirme disponte,

Porque si sigo sufriendo

Del destino los horrores,

Monto un dia en el de Pulman,