Allí te conocí.... sobre una losa
Estaba reclinada tu cabeza:
Yo admiré con espanto tu belleza
En mi embriaguez acerba de dolor.
——
Despues, cuando mi frente descansaba
De santa madre en el amante seno,
Al levantarlo de tormento lleno
Buscando arrimo, desamparo hallé.
Y ni el cielo con nubes purpurinas,