Suele la brisa acariciar la arena

Que huérfana en su curso dejó el rio,

Y solo yo en mi pena

La soledad encuentro y el vacío.

Una por una vuelan mis auroras

Cual los rubios cabellos que en el cráneo

Quedaron de una hermosa, mi esperanza

Es como rama espúria que en la grieta

Del muro su esqueleto balancea,

Y que se pudre con la blanda lluvia,