En esto han quebrado diez arbitristas, se han hundido algunos capitalistas; pero se han visto los beneficios del camino, se han creado sólidas especulaciones, la vía no se detiene, entran á la Compañía accionistas pudientes, hombres científicos, los rendimientos son reales, la charla cesa y se creó al fin un gran elemento de riqueza.
—Nosotros tenemos leyes muy liberales y bien pensadas en esa materia, dije yo, apelando á mis recuerdos y aun citando la generosidad de las concesiones de nuestros gobiernos.
—Oh! los gobiernos de vdes. son otra cosa, nos dijo otro compañero de viaje. Oiga vd. lo que me decia hace muy poco un amigo, sobre aquel sistema de negocios. Habla M. Torckey, á quien se cree muy entendido en las especulaciones de México:
"Vd. lo primero que tiene que hacer es decir que va representando una Compañía de trescientos ó quinientos mil millones: al llegar al país, busque vd. aunque sea á un carretero que tutée señoritos de gran tono que sepan inglés, y tome vd. cuarto en un gran hotel, diciendo que no sabe palabra de español.
"En su cuarto del hotel procure vd. tener, como al descuido, unas chucherías chinas, unos camafeos de Nápoles, unos anillos Ejipcios, schales de cachemira ó pajaritos autómatas.
"Despues de deslumbrar á unos cuantos imbéciles, confíe vd. su grande proyecto en mucho secreto á los amigos de los escritores, de los diputados, y á parientes pobres de las queridas del presidente y los ministros, diciendo que allí hay para que se enriquezca todo el mundo. Por supuesto que en todo lo dicho no se deben quitar los ojos de la brújula política, estando en bien con el partido preponderante, sin dejar por esto de conservar relaciones ocultas con los hombres del porvenir, que en la revuelta que vendrá muy próximamente tendrán el poder en sus manos, y no solo afirmarán lo hecho sino que ampliarán las concesiones.
"Por supuesto en esas correspondencias secretas, se pinta á un pueblo salvaje hundido en la prostitucion; pero en lo exterior, tratando el último bandido de aparecer con reputacion inmaculada.
"Se dice en esas notas que el presidente es un presidiario que se disfraza de noche para quitar capotes; que las grandes señoras comen su tortilla enchilada á la orilla de las banquetas, y que el padre dice la misa con su reata en los tientos, y consagra con cleimap (Tlamapa), que es el vino de la tierra, llamado piulk.
"Para todos los gastos no comprobados se piden grandes sumas; y miéntras trae el correo noticias fabulosas, de minas de oro y de diamantes, allá se forma la Compañía con director, subdirector, agentes, vocales, corredores, abogados, ingenieros, músicos y danzantes.
"El negocio pasó por el ministerio, llegó á la Cámara, y esa es la hora del combate, de la polémica, de las grandes comidas, de las diestras seducciones y de los cohechos sigilosos.