Esta canoa tiene dos pisos, con sus enverjados de fierro y madera y la forma de una dilatada galera; por ella, con la mayor seguridad, atraviesa la gente de á pié.

La parte superior ó azotea del edificio, está defendida en sus lados por robustos y bien labrados barandales, como en amplísimo corredor. El centro es la vía férrea, y por allí, estremeciendo el puente, repicando su campana triunfal, con su cimera de humo y de llama suspendida sobre el abismo, en cuyo fondo muge el torrente, cruza la locomotora llevando como cauda los pueblos y los gérmenes de la confraternidad universal. ¡Vaya vd. ahora á copiar numeritos de alturas y dimensiones! ¡pues no faltaba más!

Desde el centro de ese puente se perciben las dos cataratas, las islas de Goat y las Hermanas, con sus hileras de árboles gigantes, las poblaciones americana é inglesa, y el rio que turbulento, encrespado y terrible, corre, despedazando sus entrañas, al cataclismo, como arrebatado por la fatalidad.

En aquel conjunto, entre aquella imponderable grandeza, el Niágara mismo es un episodio desnudo de la imponente majestad de cuando se le contempla en su tremebundo aislamiento.

A la entrada y la salida del puente, los buitres aduanales hacen de las suyas, porque siempre el contraste es más saliente cuanto mayor es el teatro en que se establece.

El lado del Canadá es alegre y florido: la poblacion está como en el descenso ó arruga de una loma.

En la parte que da al camino, están situados los grandes hoteles, casas de comercio y oficinas de fotografía.

A la llegada cercan al viajero, le instan é importunan los repartidores de anuncios, vendedores de fotografías, mozos de fondas y restaurants, y todos esos enjambres escandalosos que imponen un contingente de paciencia á todo el que arriba á una poblacion de por aquellos mundos.

A la izquierda nos acompañaba el torrente; á la derecha los blancos edificios, entre árboles y flores.

Llegamos por el borde del rio á una especie de garita, que nos dijeron llamarse la Cueva de los vientos, aunque de estas cuevas hay varias del lado americano.