Tomamos unos carruajes y dijimos á los aurigas nos llevasen al puente colgante antiguo, que está como á dos millas de la catarata: fué construido bajo la superintendencia de M. Roebling, y tuvo de costo quinientos mil pesos.

Los wagones del ferrocarril Great Western, pasan por el puente á unirse con el ferrocarril central de Nueva-York.

Ahora sí que no se escapan mis lectores de que les copie las dimensiones de este gigantesco puente:

Extension de los palmos de centro á centro de las torres822piés.
Altura de las torres del lado americano88
Idem en la parte del Canadá78
Idem de los rastrillos sobre el agua258
Número de cables de alambre4
Diámetro de cada uno10¼pulg.
Número de alambres en cada cable3,659
Fuerza agregada á los cables12,400ton.
Peso de la superestructura800
Cargas máximas1,250
Peso máximo que pueden soportar cables y extendederas7,309
Nota.—Los primeros alambres fueron echados al través delrio por medio de un papelote.(Cop.)

Poco más abajo del puente, del lado americano, nos apeamos para ver, como á media milla, lo que se llama Whiripol, el Vórtice ó la Olla.

El rio se inclina á la derecha entre derrumbamientos de roca y forma como un arco; las aguas, al estrellarse en la inmensa curva y retachar en el muro frontero, forman un tremendo remolino, desgarrándose y levantando altísimos plumeros de agua en proceloso tumulto.

No obstante los peligros inminentes que en semejante punto se perciben, el vapor Maid of the Mist ha hecho por allí sus viajes, siendo para los pasajeros un atractivo desafiar riesgo tan espantoso.

Cerca de las tres de la tarde regresamos al hotel, donde me esperaba para comer mi querido pintor italiano.

El pintor habia recogido todas las anécdotas que se cuentan sobre el Niágara, excursiones peligrosas, caidas tremendas, episodios trágicos y suicidios horripilantes.

Con su fisonomía animadísima y su semblante expresivo, me hablaba de cuadros que tenia en su mente, y deseaba con el ardor del artista trasladar al lienzo.