Es que la calle, sobre el cielo de la bóveda del túnel, ha cobrado su continuidad, y en ella florece, entre los enverjados de fierro, un jardin pintoresco, figurando los respiraderos cestos de flores, en que se entretejen las enredaderas y cuelgan sus campánulas con simétrica compostura.
Y cuando todo esto se explica; cuando la poblacion subterránea siente el estremecimiento de la poblacion que corre en la superficie, se busca involuntariamente en el suelo otra superposicion de séres que tambien vayan de viaje por regiones desconocidas.
Al dejar la locomotora su manto de sombras y aparecer en el tumulto de la estacion, se nos figura que un mundo de séres invisibles nos ha venido acompañando y han cobrado con la luz, en insurreccion de vida, las formas humanas.
Estábamos en la inmensa estacion: los trenes quedaban como un caballo jadeando, que se para al finalizar su carrera; otros trenes estaban descargando bajo la bóveda inmensa de fierro y cristales de la estacion.
De las escaleras de los trenes descendian raudales de viajeros, extendiéndose y corriendo en varias direcciones, como las olas de detenidas aguas cuando el dique se rompe en partes diferentes.
El viajero expedito, con su saco en la mano, cayendo y perdiéndose en la multitud; la familia formando plaza con maletas y gorros, paraguas y bastones, el botiquin de los señores grandes, la maceta y la jaula del canario.
Centenares de agentes de hoteles, carreros y cocheros, esperan en la puerta á las familias.
La familia española es la característica: las libertades de los nenes, el orgulloso continente de las damas, lo ladino de las criadas y la suficiencia del señor que tiene muchos pesos, todo cae por tierra; ellos imponen su idioma, recurren á las señas, buscan entre aquel tumulto un intérprete. Si hay un hábil en el círculo, ese es la víctima.—¿Qué es lo que dice?—Recomiéndele vd. mi perico.—Dígale que ese es mucho dinero ganado por mi marido con su sudor y su trabajo.—El yankee urge, el intérprete dice lo que se le antoja.—Las viejas claman: "Ordinariote, salvaje," y los señoritos infatuados traducen á su modo el all right, el go ahead y las palabras no muy cultas de la gente de látigo.
Teniamos decidido parar en el Hotel de San Julian (Sn. Julien Hotel): entramos en un ómnibus, dimos las señas, y adelante.