Entro al bar-room, pido cerveza porque llego acongojado, dejo en el mostrador la copa y me lanzo á lo desconocido, regreso y dejo intacta la copa, y el yankee, á su frente, con tantos ojos, sin darse cuenta de lo que me pasa; así, como en otras cosas, me haré una reputacion de borracho, y no precisamente por lo que bebo, sino todo lo contrario.... Dicen que los dueños de bar-room son los que se oponen al establecimiento de oficinas mingitorias, porque así venden más. De todos modos, se trata de un grosero ataque á las garantías individuales.


XX

Seguridad.—Limpieza.—Calles no centrales.—Suciedad y abandono.—Rectificaciones.—Omnibus y wagones.—Las damas.—La lady "pur sang."—Voceadores de las calles.—Ahorro de trabajo.—Elevadores.—Albañiles.—Botones de tornillo y carretilla.—Las comidas.—Nuestras comidas traducidas al inglés.—Listas de manjares.—El español pinta al yankee.

Levanteme muy temprano, al siguiente dia del Carnaval, es decir, á las cuatro, que allí comienza á amanecer.—Los establecimientos estaban sin gente, pero alumbrados con gas en el interior, porque la luz es el recurso de seguridad; y no me he atrevido á llamar cerrados á los almacenes, tiendas y oficinas, porque los aparadores, tiendas y almacenes quedan á la vista, teniendo por resguardo sus cristales: el cerrojo no se conoce, las llaves colosales no se fabrican, las chapas complicadas serian objetos de curiosidad.

De todos modos, esa fé en la autoridad, esa ostentacion de confianza cuando se trata de millones, es imponente y habla muy alto en favor de la moralidad de un pueblo.

Las casas se cierran con cristales.

La limpia y aseo de las calles comienza por parte del municipio á las tres de la mañana, de suerte que el centro de la ciudad está en buen órden al salir la luz.

Unos carros que mueven grandes cilindros de cepillos, y barren perfectamente, carros regadores que desprenden en plumeros sus aguas, y criados con escobas, sacudidores y cepillos, dejan albeando pisos y paredes.