Llamóme la atencion en mi paseo matutino, la generalidad con que damas bien vestidas llevan envoltorios de papel en las manos. Trastos y canastos están relegados á la baja clase, aun cuando esa baja clase use sombrilla y gorro muchas veces.
Es que en la tienda mestiza ó groceries, en las fruterías y dulcerías ambulantes, en el cajon de ropa, en todas partes, no hay artículo que no se envuelva en papel á propósito: los frijoles, lo mismo que los pañuelos; los pañuelos con la propia diligencia que los zapatos, las naranjas ó los gorritos, y así se conducen: hay papel ad hoc para bolsas, carpetas y tubos, y lleva su adminículo de papel amarillo la dama, alternando con el portamoneda de badana, el pañuelo, el abanico y la sombrilla, sin que esto sirva de estorbo á la pequeña balija ó ridículo que pende de su brazo.
Por lo demás, la mujer es un sér realmente masculino é imponente: se ve venir á la lady con la falda del vestido remangada en su derecha: anda á trancos largos, con la cabeza levantada, en cuerpo gentil ó con burdo sobretodo de toscos botones, con un airoso albornoz que desciende en ondas, con flecos de bellotas, ó con sendos mantos como capisayos (watter proof).
La de tápalo y schal, y aun la de mantilla, no es la lady.
En las tiendas, en los hoteles, en las calles desiertas, en los paseos, en los barrios, en las bibliotecas, en todas partes está la lady; y brota sencilla, imponiéndose sin contradiccion; la niña con sus libros debajo, su pierna con restirada media al descubierto, su bote de hoja de lata ó canastillo en que va su lunch.
La lady no es el intruso, ni el advenedizo; constituye una poblacion que se ingiere en la otra como en su funda una escopeta. El hombre se siente forro de otro hombre más gracioso é insinuante, que es la lady.
El hermano mayor, el marido de la lady, por el hecho mismo de estar en su compañía, tiene cara de sordo.
Las calles de la parte Sur de la ciudad, que yo creia con escaso movimiento, me iban aturdiendo, con ménos lujo, con ménos joyerías y aparadores ricos, con la presencia de las groceries, zapatos en sartas, carne de tocino, jabon y semillas, lado á lado de las tiendas de modas, restaurants y salones de todas clases.