Fuimos, pues, á un restaurant frances y quedamos contentos, tomando dessert, esto es, postres y golosinas, que segun la expresion de otro compañero, en el plan americana están encomendados á las tlapalerías y boticas. El pastel americano es delicioso: el relleno es ruibarbo, calabaza, duraznos podridos, y el dia ménos pensado meten en el pastel una cachucha ó un zapato.


XXI

Excursion temeraria á la Iglesia de la Trinidad.—Campanas armónicas.—Panoramas.—Bowling Green.—Green Castel.—Jersey City.—Movimiento industrial.—Telégrafo.—Vapor.—Descenso.

Estoy rendido: ayer emprendí una excursion realmente temeraria para mis años. Me resolví á ascender, y ascendí, á las alturas de la magnífica Iglesia de la Trinidad.

Hemos dicho que la iglesia está ubicada en la calle de Broadway, sin interrumpirla, ni aislarse de un modo notable: se encierra dentro de un magnífico barandal de fierro, se rodea de sepulcros, y el lugar es tan venerando, porque le consagran preciosos restos y grandes recuerdos, que pudiéndolo vender el municipio en cientos de miles, se conserva como un lugar sagrado.

La iglesia es de órden gótico; sobre su grande arco, y á los lados de su clave, se ven dos colosales ventanas coronadas por una tendida cornisa; en los extremos del muro, y sobre el primero, en cuadrado robusto y despues en labrada pirámide, se destacan cuatro delgadas torrecillas y una elevadísima torre en su centro.

El edificio, en su mayor altura, tiene doscientos ochenta y cuatro piés de elevacion.

La iglesia estaba en obra: uno de estos rasposos tipos de portero me salió al encuentro; díjele que queria subir á la torre, pidióme diez centavos, se los puse en la mano, me tomó de los hombros, me empujó á la entrada de un callejon oscuro, y cerró la puerta tras de mí.