Además del Correo hay comisionados y Express, de que hablaré en otra ocasion.
Por ahora, terminaré mis apuntaciones haciendo público mi reconocimiento al Sr. Jaques por su finura, y al Sr. Jardines, que tan bondadosamente me acompañó, habiendo recibido de los dos los datos de que he hecho mérito.
Desde mi ascension á la Iglesia de la Trinidad me propuse hacer una visita especial á los muelles, esto es, á esos mil brazos que reciben de los buques todos los productos del globo y devuelven productos de la gigantesca ciudad.
Desde la eminencia percibia yo la corriente del tráfico, que se resumia, que como que desparecia bajo aquellas inmensas tortugas de madera, para brotar de nuevo en un rio de carros que despedazaba su corriente como en un muro hecho criba, como entre peñascales, y se perdia con estrépito en las encrucijadas, vericuetos y profundidades de la ciudad.
Los muelles, por la parte que da al mar, son vías ó grandes bancos de madera que entran en las aguas, y á su frente y costados atracan los buques para hacer su descarga, estableciendo puentes, corredores y ramblas para verificar la desocupacion de los buques y carros.
Tienen los muelles techumbre de madera, ó de fierro y cristales, y á su pié baten las aguas, en que suelen estacionarse los buques como caballos en un inmenso establo, ó como enfermos en grandes salones, porque suele á veces verificarse allí la reparacion de los buques.
La parte exterior forma calle, con sus grandes portadas, atrevidos arcos, corredores y balcones, con sus entradas en las que se ven desde el quicio, interminables galeras que parecen flotar sobre el mar.
Los tramos que dividen un muelle de otro, los llena el agua, ocupada por los buques, maderos, escombros, palizada, fragmentos de barriles y basura; al frente de los muelles corre la acera de la calle South Street, mal empedrada, peor embanquetada á trechos y con ese mosaico de edificios en que parece se han querido poner en hilera grandes y chicos, gigantes y niños, damas y ganapanes, mendigos llenos de harapos y gente opulenta, bajo toldos y tendederos de trapos, rubros, faroles, sartas de zapatos, banderas, jamones y sombreros.