Es como una catarata de sorbetes, gorritos, rostros de arcángeles, velos y plumas, cortada por diligentes vehículos que van fomentando el placer.
De la valla á los primeros pilares, en una seccion como de ocho varas, corre otra galería cuyos asientos, mesas y canapés rústicos, se recargan en la valla misma, y está cortada de trecho en trecho por arcos gigantescos de vasos de colores, ó mejor dicho, globos de cristal en que se modifica la luz del gas.
La profusion y la intensidad de la luz, producen efecto indecible: son sartas de rubíes, de zafiros, de topacios y esmeraldas, interrumpidas por círculos de llama que reverberan en candiles suspendidos como un firmamento de soles realzándose en las regiones de la luz.
El centro lo forma un gran espacio como de cien varas, amplio salon, régia nave guarnecida de asientos, bancas rústicas, mesas y enrejados de alambre, y de trecho en trecho fuentes con preciosas estatuas y sus juegos hidráulicos, consistentes en delgados hilos de agua que ascienden al techo, se convierten en arcos y nubes como la gasa, como la niebla, como polvo de plata, á cuyo través se contempla el olimpo luminoso.
Entre los arcos, en las alturas y en esa insurreccion de burbujas colosales de cristal y piedras preciosas, caen ondas, se descuelgan bandillas, flotan lazos con la bandera americana en doseles y cintas, y se perciben los estandartes de todas las naciones del globo, en manojos banderas, que como que se apiñan y desplegan en el festin de las nacionalidades y en la confraternidad universal.
Los arcos de la galería central, vuelan en tendidas curvas de grande altura, y se cruzan, dejando colgar racimos de globos de luz intensa.
El pavimento es de blanca arena de lecho de rio, cortados senderos y camellones por verde césped, entre calados de alambre, césped que forma prados poblados de estatuas, de grandes macetones con plantas y flores, y arbustos, enredaderas y tesoros de vegetacion.
Colosales agaves, pinos, lirios, laurel-rosa, alcatraces y multitud de flores, caen y como que danzan y se columpian ó se inclinan desfallecidas.
En medio de esa sucesion central de glorietas está un tablado circular en que se coloca la numerosa orquesta, en que abundan los instrumentos metálicos.
Este es el teatro: toda aquella luz y aquella pompa, como que muere en el confin, es decir, en el fondo de aquel laberinto de salones. Es una gruta sombría, en que las peñas están como precipitándose, y forman catarata las aguas en tumbos majestuosos que caen sobre el mármol.