Subia meditabundo y mústio los callejones que conducen á mi reducida morada, cuando topé de manos á boca con Joaquin Alcalde, que habia hecho una excursion solitaria y llegaba henchido de fealdades y desengaños de la parte de la ciudad que habia recorrido.

No obstante el mal humor que se columpiaba de las fruncidas cejas de Joaquin, me dijo que subiésemos á mi cuarto á comunicarme, como lo hacian todos mis compañeros, las noticias que adquirian y podrian servirme para mi Viaje.

Me dijo respecto de hoteles, que el Metropolitano tiene una excelente fonda francesa en que se sirve con esmero y limpieza, así como en la fonda de Moses, calle del Canal; me habló de los hoteles de San James, y en cuanto á restaurants, me citó el de Moreaud, el de Víctor, el de Jhon, el de Antoine y el de Denechaud.

En el hotel frances, continuó, hay cafés á la usanza nuestra y á la americana, en casi todas las cuadras.

Hay cerca de veinte clubs; pero los más prominentes son: Boston, Pickwick, Shakspeare y Jokey-Clubs.

Aquí dejo á vd. lo qué he traducido, siguió Joaquin, relativo al Hotel de San Luis, hoy casa de Estado, y que compitió en un tiempo con el Hotel de San Cárlos:

"El Hotel de San Luis se construyó en 1841, siendo por muchos años uno de los mejores hoteles del Sur.

"En este edificio, el pueblo de Nueva-Orleans, en el invierno de 1842, hizo espléndida recepcion á Mr. Henry Clay, con todo el refinamiento de lujo que le fué posible.

"En la sala de baile se reunieron, en 1843, para reformar la Constitucion del Estado, los hombres de mayor influencia, poder y talento de la Luisiana como Jhon R. Grimes, Pierre Soulé, Cristian Roschins, Roman, Dowis, Curtis, Brent, Marigny, Conrad, y otros distinguidos caballeros, literatos, hombres de Estado y patriotas.

"Su elegante rotunda sirvió de Cámara de Comercio y Lonja, para los meetings de los Wigs y demócratas, y reuniones con objetos de beneficencia.