En los demás nichos vimos las carpas que se multiplican á millares, pescados en su vida íntima girando en todas direcciones ó permaneciendo inmóviles ó chocando en agitado vaiven; pasamos la nave central y recorrimos el otro lado del salon.

Allí los nichos están incrustados en la pared, y se ven moluscos curiosos, plantas marinas, corales, esponjas y otras producciones. Como en estas materias tengo ignorancia supina, no gozaba lo que otros; por otra parte, los pescados no son animales simpáticos para mí, y segun me habia observado Francisco, tienen unas caras de estúpidos y unas analogías con la gente de sacristía, que me molestan.

Miéntras recorriamos aquellas fracciones de mar; miéntras contemplábamos á aquellos prisioneros, trasladados á aquel sitio para que nos revelaran sus costumbres, la música tocaba piezas escogidas, y voces de músicos mulatos muy entendidos nos halagaban.

Al terminar nuestro paseo por la tercera nave, nos llamó al centro la atencion la gente que se agrupaba al pozo que está al pié del salon central.

Un hombre se hallaba colocado en la pequeña plataforma suspendida sobre el pozo ó estanque. Tocó un timbre y brotaron del seno de las aguas dos enormes lobos marinos, con sus pieles negras, sin escamas, sus cuellos rechonchos, sus cabezas agudas y sus ojos redondos y saltones.

Subieron los monstruos, arrastrándose, los peldaños de la escalera, y se pusieron á los piés del cuidador, quien hizo ver que uno de aquellos animales está domesticado, y aun repicaba el timbre á la voz de su señor.

No obstante las muchas seguridades que tienen los espectadores, á mí me calosfrió el espectáculo.

Dieron de comer á las focas, y el gentío, en que habia muchos niños, se dirigió al estanque de las rocas, mansion del leon del mar.

Es un animal que tiene el cuerpo como de un becerro pequeño, negro y lustroso, con enormes aletas envolviendo sus manos y sus garras, y la cola terminando en enorme abanico. Tiene el animal como cuello y garganta humanos, y una cabeza de víbora enorme con dos ojos redondos como de persona.

Su voz es como ladrido gemebundo por intervalos.