Al centro, en extensísimo cuadrado, hay verdaderas tiendas de semillas á pedir de boca, y entre cristales; de suerte que se les saluda con cierto aquello, y como á novios en la iglesia, al frijolito pinto, blanco, y al gordo, á los garbanzos que están en minoría, y las lentejas y las habas que apénas chistan.

Adela, con mucha oportunidad y buen juicio, me iba instruyendo.

—De esos limones se hace mucho consumo y son muy baratos; con aquellas como tijeras de palo se exprimen; tiene una media esfera la tijera en un extremo, que da sobre el huequecito que con su coladera está en la otra; se aprieta, y sale hasta la última gota de jugo.

Aquellos pollitos que parecieron á vd. pichones, continuaba, son pollos de primavera de que se hace mucho consumo en este tiempo.

El pollo, lo mismo que el guajolote, se vende por libras, á quince centavos la libra. Esto tiene sus variaciones.

Esa yerba es chicoria; con esa se da color al café, que en general no es bueno, es una yerba amarga.

Los camotes son carísimos, la gente pobre casi nunca los come.

La manteca se vende derretida ó en banda, esto es, adherida á la piel del cerdo.

Esos como moldes de palo en que paró vd. la atencion, son para dar formas elegantes y realzar figuras en la mantequilla.

Esas como cucharas de alambre son para batir huevo; y hay otras maquinitas, pero son más caras.