Muchos participaban de mi curiosidad. Esperamos en vano. En vez de Mormones llegaron unos cientos de austriacos.
Era aquel un enjambre de rostros patibularios, y trapos y sombreros como llovidos sobre sus cuerpos.
Casi todos traian consigo algun signo de su trabajo, como quien presenta ante todo su título social, y como quien no quiere desprenderse de su áncora de salvacion.
Una mujer, bajo su pañolon de lana, llevaba la parte superior de su máquina de coser; aquel atleta medio azorado blandia su serrucho; la jóven tímida tenia su cajita de pinturas; aquel caravanista de cachucha de lienzo llevaba colgado del brazo su violin; aquella especie de bueyes de sombrero de fieltro eran labradores.... y ¡oh nacion feliz! ¡ninguno de aquellos llevaba negocito de papeles con el Gobierno!
La mayor parte de los emigrantes, luego que se inscribieron en el registro que estaba en un mostrador, pasaron á otro en que se expedian boletas de ferrocarril.
La inmigracion ha sido una de las causas más poderosas del engrandecimiento sorprendente de esta nacion.
Estímulo eficaz del trabajo, medio rápido de educacion por el ejemplo, renovacion perpétua de la sávia popular y expresion la más pura de la riqueza, porque el hombre es una riqueza, sin duda la de más valía. Los americanos han prestado la más séria atencion á esta fuente de prosperidad nacional.
La Irlanda con su opresion y su pobreza; la Inglaterra con el cáncer de su pauperismo; la Alemania con su despotismo militar, son las naciones que han dado más fecundas creces á la inmigracion americana.
La audacia y el espíritu aventurero del colono; la desaparicion de razas opresoras; el espectáculo de colonos que llegaron en sus mismas condiciones y se encuentran en la cumbre de la fortuna, y participando del poder y el encuentro con gentes que poseen su idioma, tienen sus tradiciones y les abren paso para su establecimiento, sobre todo las garantías que rodean sus personas y trabajo, incentivos son estos capaces por sí mismos de atraer al inmigrante; pero, en mi juicio, hay otras causas que les sirven, á más de las enumeradas, de poderosos alicientes.
La espectativa del ingreso á una sociedad en que pueden figurar en todos los círculos, sin otro título que la posicion que se procuren; una remuneracion del trabajo que no alcanzarian en sus países, en que el salario es tan mezquino en relacion con sus necesidades; un mercado próximo y abierto siempre á la realizacion del esfuerzo humano, y una facilidad suma de comunicarse con el suelo que los vió nacer, son motivos, en mi juicio, que independientes del pábulo oficial, asimilan dia por dia elementos á la nacion que consolidan, y extienden su prosperidad.