La novia va vestida de blanco, como el dia de la primera comunion....

—Pero en la iglesia, todo es muy desairado, observó Doña Ambrosia: figúrese vd. que no hay arras, ni hay velacion, ni nada; se cambian muy friones los anillos, y se acaba todo.

—Pero, dijo D. Ramon, al salir á la iglesia, se les echa á los novios flores á manojos, y se deslizan sus botellitas de Champaña entre las ruedas del coche.

—Eso no es nada, insistió Doña Ambrosia; tambien dirá vd. que entre las flores suelen arrojar un zapato.

—Eso quiere decir, exclamó Adela con malicia, que aunque sea en un pié, debe salir á la calle la mujer.

—Ese es el orígen del refran de la mujer casada: "los piés quebrados y en casa," que tiene su equivalente en español.

—Si se llevara á cabo ese refran aquí, las mujeres se morian.... para una mujer, encerrarla es como enterrarla viva.

—Y ahora que hablamos de entierros, seguí yo, ¿es cierto que luego que muere alguno se le sepulta en hielo?

—Es mucha verdad, contestó Doña Ambrosia: ¡figúrese vd. qué sorbete!.... ¡si tienen estos hombres cosas!....