A mis piés, y tocando las aguas la tierra de los sepulcros, habia algunas barcas vacías, juguete de las olas.... parecia que ellas habian sido las conductoras de los muertos y que se entregaban abandonadas al acaso....

Yo no puedo hacer comparaciones; pero sí puedo decir que el Cementerio de Greenwood, cuando le comunique su majestad el tiempo, para que no se crea en este pueblo movedizo que tambien tienen hotel los muertos, será uno de los lugares que honren al mundo.

Ahora tiene el Cementerio 21,000 y tantos sepulcros.


Al leer á Francisco mis apuntaciones sobre el Cementerio, me decia:

—Es una lástima que para ver esa maravilla no te hubiera acompañado un guía experto: te hubiera hecho notar, entre mil espléndidos monumentos, el erigido á los heróicos pilotos que en una noche tempestuosa se lanzaron fuera de la bahía á salvar un buque náufrago, pereciendo en la demanda.

Hubieras detenido tus pasos para anotar el sepulcro del marino que construyó su monumento creyendo próxima su muerte, y esperó la tumba diez y ocho años á su ilustre huésped, que está representado en una soberbia estatua que tiene el sextante en la mano.

Hay otros cementerios, continuó Francisco, como Evergreen, situado en el mismo Broklyn, que tiene un aspecto rústico que encanta, Cipres Hill, Wood Lawn, á siete millas del puente de Harlem, New-York, Bay y sobre todo el Calvary, en que se entierran exclusivamente los católicos. Los sepulcros rodean una pequeña montaña y el conjunto del lugar tiene grandiosa majestad.

Habrias llamado la atencion sobre que el sistema de nichos, hijo en mucha parte de la codicia clerical, es de todo punto desconocido.

Ese empacamiento de los difuntos, esas casas de vecindad de los restos humanos, desnuda de su grandiosidad el culto de las tumbas.