Entre los templos, que hay muchos, y algunos suntuosos, se cuenta el Sant Pauls, donde Jefferson Davis recibió la noticia de que Lee estaba á punto de abandonar Pettersburg.
Aunque hay en Richmond muchos cementerios, el principal es Houngwod, que es un sitio de especial belleza, adornado de árboles venerables, prados y flores. En ese cementerio se guardan los restos del Presidente Monroe, del General Stuart, comandante de la caballería de Lee, y existen los sepulcros de cien confederados, entre los que descuella un soberbio monumento.
Nuestro paso por Richmond, puede decirse que fué á vuelo de pájaro; parece que á todos nos absorbian los recuerdos de la sangrienta contienda de los tiempos modernos, que eclipsó, por sus proporciones titánicas, cuanto habian cantado los poetas y perpetuado los historiadores en el antiguo continente.
Catanogua, por donde tambien atravesamos, debe su celebridad á la última guerra. Cuando quise fijarme en ella, habia pasado el tren como relámpago.
El tren que nos conducia nos hacia recordar con amargura las comodidades de los pasados alojamientos ambulantes; y de la concurrencia ni se diga, porque me hartó de feo hasta la punta de los cabellos.
En lo más hondo de la noche escribia yo en mi cartera:
"La luna está suspendida, opaca y triste, en la cima de la montaña oscura que sobresale en una hilera de eminencias silenciosas y lúgubres; detrás de ese muro, como que asomaban pasajeros relámpagos de miradas terribles, que parecian de furias acechando nuestro tránsito.
"Nuestro tren se dirigia al ocaso con su galopar de acero, tendiendo un manto de humo espeso bordado de chispas refulgentes, que como que formaban enjambres y se desbarataban en líneas fantásticas.
"Al Sur se tendia vaporosa y apacible una línea luminosa, que dilataba al infinito el horizonte dulce y melancólico sembrado de luceros....
"Ver á los cielos, hacer salir al alma en nuestra mirada, para recorrer el infinito, ¡oh, cuán bello es! como que flota el espíritu, como que halla en ese vago remedo de lo eterno, el testimonio de su inmortalidad sublime!"