A veces, como inesperada, á la orilla de un camino se ve una tienda de groceries, ó como si dijéramos, mestiza: á ella se agolpa la gente y hay su remedo de tráfico.

En más de veinte años Castroville, por ejemplo, ha tenido corto desarrollo; los carros de Durango y Chihuahua dan alguna vida á esos lugares, y se la da el contrabando, no en direccion de Piedras Negras como se cree generalmente, sino en la de Laredo por un extremo, y por el otro sobre la Laguna, para dominar Zacatecas, San Luis y Durango, sin necesidad de atravesar el desierto que media entre el Saltillo y San Luis.

A Piedras Negras llegamos á las once de la noche, es decir, cuarenta y seis horas de aporreo contundente.

El Grande Hotel de Eagle Pass, que tiene por frontera Piedras Negras del lado de México, es un corral inmenso que tiene por límite un tendido jacalon: en el corral hay macheros, cuadras y bodegas, y á la habitacion la divide un abierto pasadizo en piezas para los propietarios, y comedor y pieza de dormir de los mártires viajeros.

A nuestra llegada, anunciada con gritos y silbidos, aparecieron algunos hombres en pechos de camisa, á la usanza de Tierracaliente, con chanclas hechas de desechos de botas y botines, mangas de camisa remangadas, brazos velludos, cabezas alborotadas y rostros tostados por el sol y por el whiskey.

Hablaban aquellas gentes á la vez todos los idiomas; pero á derechas, ninguno de los conocidos.

A medida que desembarcábamos del vehículo, entre muchachos, mastines y acarreadores entrometidos, nos señalaban para embodegarnos una pieza que por todo mueble tenia de esos catres de tijera y lona, sin más adminículos.

Pero es el caso que muy poco se cuidaba nadie de que hubiera correspondencia entre el número de huéspedes y el de catres; así es que era muy comun ver que entraba uno á adjuntarse muy orondo al otro que reposaba en profundo sueño, y solia celebrar su advenimiento con un puñetazo.

La poblacion de Eagle Pass se halla frente por frente de Piedras Negras, dividiendo á ambas el rio Bravo del Norte, que corre como en una hondonada entre ambas riberas accidentadas y llenas de desigualdades y malezas.