En una pieza elegante que dice: Deputy Colector, fuí presentado á Mr. Clark, persona muy distinguida, quien nos dió por guía á un empleado, tal como lo podia apetecer. Consignados á Mr. Grogan, nos dirigimos á uno de los elevadores, que son cinco los que recorren en perpétuo movimiento la vía aérea: tienen la forma de un platillo de balanza, en que caben veinte personas; de suerte que en cada viaje pueden subir y bajar cien personas.
Se camina de pié y montado al aire, en todo el rigor de la palabra.
Subimos al décimo piso, donde están los depósitos del agua, es decir, verdaderos estanques de fierro para la provision de todo el edificio, y para acudir á un incendio en caso necesario, haciendo tremendas cataratas.
—Vamos, me dijo nuestro guía, á recorrer el edificio; pero para que vd. forme juicio en conjunto, le advertiré que, así como vió vd. esa puerta de salida, hay una de entrada que da á una espaciosa galera: en ella se depositan todos los bultos designados para el registro en conjunto, y de ese depósito se extraen las mercancías, y se van colocando separadamente en cada piso, los cueros y las lanas, los tabacos, los libros, los licores, sin que nada se confunda. Los pisos están relacionados con las secciones del arancel.
Cada piso se compone de galeras como la que vió vd. abajo, con cuatro divisiones; una la forman las piezas de las oficinas ó sea despachos; otra es un corredor en que se practica la vista; el del medio es la calle ó tránsito, y las dos secciones últimas, enfardelamiento y depósito para la salida de los tercios.
Bajamos un piso.
—Aquí tienen vdes. el departamento de las lanas y los cueros, de que hace mucho tráfico México. Estos cueros tienen otro depósito más fresco en los sótanos.
Las oficinas que vd. ha visto en todos los pisos, son de reconocedores y aforadores, y sus ayudantes.