—Ahí por ahora cuantas noticias puedo dar, y a mí me parece son importantes.

—¡Yo lo creo! profirió el coronel; en grado sumo.

—Dentro de algunos días espero dárselas más importantes todavía.

—¿En este mismo sitio?

—Sí, y a la misma hora y valiéndonos de la misma seña.

—Conforme; no va a estar poco satisfecho el general, al enterarse de todos esos pormenores.

—Bueno, ahora tratemos de lo demás, del asunto que nos atañe a nosotros dos: ¿qué ha hecho V. desde la última vez que nos vimos?

—Poco; en la actualidad me faltan recursos para llevar a cabo las difíciles pesquisas que me encargó V.

—Sin embargo, la recompensa es cuantiosa.

—No digo que no, contestó distraídamente el guerrillero.