El Mal no es un propósito: ¡es una fatalidad!


¡Cuán negra es una conciencia desnuda! ¡Qué santo es el aspecto de la Hipocresía!


No hay malvados, sino enfermos o desgraciados.


¡Médicos, no jueces! ¡Sacerdotes, no moralistas!


Si fuéramos justos, de cada cárcel haríamos un hospital.