—Yo soy.
Y sin moverse continúa comiéndose el pan.
Más sorprendido que emocionado, Levesque exclama:
—¿Tú eres Martín?
El otro contesta sencillamente:
—Sí, yo soy.
Entonces el segundo marido pregunta:
—¿De dónde vienes?
—De África. Naufragamos en un banco y sólo nos salvamos tres. Picard, Vatinel y yo. Luego nos cogieron los salvajes que nos han retenido doce años. Picard y Vatinel han muerto: á mí me libertó un viajero inglés, me dejó en Cette, y aquí estoy.
La Martín, cubriéndose la cara con el delantal, llora en silencio.