Luego, irónicamente, añadió:

—¿Es por conservarse más independiente por lo que usted desea que yo tenga una ocupación? Si es por esto, nada tiene que temer; estaré siempre bastante comprometido en el engranaje social para dejarla libre durante largas horas, si así lo desea. Créame, usted será la primera en agradecerme la manera como organice todo para nuestra mayor comodidad.

—No es la idea de librarme de su afectuosa tutela la que me induce a hacerle este ruego; lamento igualmente que usted haya podido suponerlo—repuso la joven algo entristecida,—pero, ¿se tiene jamás la seguridad de conservar una fortuna? ¿Quién conoce el porvenir? Hay catástrofes financieras terribles... Sin ir tan lejos, mi padre, cuya fortuna consiste, en su mayor parte, en la fábrica de cristales, podría verse comprometido por alguna desgracia imprevista...

Estas últimas palabras causaron a Huberto cierto malestar; para disimular las ideas que le sugerían, interrumpió a la joven y dijo afectando un temor cómico:

—¡Qué desgracia! ¡Usted me hace estremecer! ¡Volemos en socorro de su querido padre!

—No hay que reírse... hay huelgas... revoluciones... y muchas otras calamidades... No sería la primera vez que se viera derrumbarse una importante casa industrial.

Las huelgas y las revoluciones parecieron a Huberto peligros bastante problemáticos, lo cual tranquilizó su espíritu.

—Amiga mía—dijo, tomando las manos de la joven,—no me gusta oír su linda voz predecir tan lúgubres acontecimientos, ni a sus labios pronunciar tan fatídicos presagios... El sol ha vuelto a brillar, hablemos, pues, de cosas más alegres, desde que es el estado del cielo lo que inspira los temas de su conversación.

María Teresa comprendió que los sentimientos que invocaba no harían jamás vibrar ninguna cuerda en Huberto. Renunció a convencerlo y dijo conciliante:

—¡Qué fastidiosa soy! ¿verdad? Perdóneme, pero mi padre me inspira tanta admiración que estoy mal preparada para apreciar a los que no tienen su ideal de vida. Además, me desolaría ver nacer motivos de discordia entre ustedes dos, y por esto es por lo que quiero prevenirlos...