—¿Entonces tú atribuyes a la noticia de esta quiebra la gran emoción que ha ocasionado la enfermedad de mi padre?
—Probablemente.
—¿Por qué te ausentaste tanto tiempo, Juan? Si tú hubieras estado presente mi marido habría soportado mejor este golpe. Se encontraba muy fatigado ya, aunque no quería confesarlo. La dirección de la fábrica es pesada ahora para él solo.
—Tenía necesidad de hacer este viaje, señora. Además, será fructuoso; traigo un procedimiento nuevo para practicar una clase de fabricación más económica.
—En fin, estoy contenta de que hayas venido, esto me tranquiliza mucho.
—Agradezco su prueba de confianza, señora—murmuró Juan.
Dejaron la mesa para pasar al salón; el joven armándose de valor se aproximó a María Teresa.
—Su mamá me ha anunciado su futuro casamiento pactado durante mi permanencia en Bohemia—comenzó con voz un poco sorda.
Luego, en tanto que su mirada triste subía del extremo del flotante vestido a la cara de la joven, añadió después de una corta lucha interior:
—Permítame expresar mis sinceros votos porque sea usted feliz.