[163] En el día se conservan en los museos algunas momias fajadas con estos lienzos, sobre los cuales se leen muchos caracteres sacros.
[164] Quemis, llamada también Panópolis antiguamente, se llama en el día Akraim o Akmin; Neápolis es actualmente Kena.
[165] Propileo es voz griega, a la cual, si hubiera de encontrar equivalente en medio de la gran variedad en la estructura de los templos, sustituiría el de pórtico o galería.
[166] Diodoro Sículo dice que los sacerdotes casan con una sola mujer, y los demás egipcios con cuantas quieren. No podemos conciliario con Heródoto sino diciendo que variaron las costumbres.
[167] Este loto es la planta llamada Nenúfar o Ninfea, cuyo tallo crudo comen los árabes por refrigerante, y del cual sacan cierta bebida que calienta el estómago.
[168] Por otro nombre Papirus, y en arábigo Al Berdi, de cuyo meollo formábase cierta masa de la que fabricaban el papel casi del mismo modo que nosotros. Obsérvase que esta planta servía de todo en Egipto; de comida, de vestido, de zapatos, de jarcias y de corona, como sucede con la palma en las Indias.
[169] Aunque esta relación tiene, según Aristóteles, todo el carácter de fábula, guarda alguna semejanza con lo que sucede con la hembra del caimán, que engulle sus crías empolladas en la arena, y con los atunes del Ponto Euxino, que desfloran su piel rozando con la ribera.
[170] Muéstrase aquí Heródoto mejor naturalista que los que pretenden que el calor del sol saca varios animales de la materia pútrida, y que basta por sí sola a organizar un cuerpo viviente, error no menos impío que absurdo.
[171] Será, a mi entender, este arbusto la higuera infernal, que Dioscórides llama siselis.
[172] Menfis, a 15 millas de la punta del Delta hacia el mediodía, fue completamente destruida por los árabes, quienes se sirvieron de sus ruinas para edificar el Cairo. Su fundación fue quizá posterior a la guerra de Troya, pues nada dice de ella Homero, que tanto celebra a Tebas. Los profetas la llaman Noph, pero no era todavía corte de los faraones en tiempo de Moisés, sino Zoan o la Tanis de los griegos.